Volver al inicio del artículo (página 1) ..
3. Una propuesta práctica para kata y kumite
3.1. Las características de la especialidad de kata
Los katas consisten en una serie de movimientos de ataque y defensa, combinados con desplazamientos, que siguen un orden preestablecido y se realizan con un ritmo, una cadencia dada por la esencia del propio kata. Hay muchos katas aptos para competición, según el estilo practicado por cada karateka y sus capacidades, que le llevan a elegir unos en perjuicio de otros; no obstante, un kata nunca admite variaciones, ni da pie a la improvisación. La competición de kata es, pues, una tarea cerrada, preestablecida, que se ejecuta siempre en la misma superficie (tatami de goma de unas dimensiones concretas, siempre las mismas) y en unas condiciones ambientales relativamente estables. El rendimiento del especialista en kata nunca debería epender
de lo que hace el rival en la ronda de turno. Esto ya da unas pistas de cómo habrá que entrenar la atención y de la importancia de dominar el estilo reducido interno –permitirá centrarse en la propia ejecución durante el tiempo que dura la rutina- y amplio interno –el karateka habrá de elegir, para cada ronda de la competición y ante cada rival concreto, un kata determinado-.
En ciertos aspectos, podemos comparar la competición de kata, en cuanto a las demandas psicológicas que impone en el deportista, con las rutinas de gimnasia deportiva, con las de natación sincronizada, con los saltos de trampolín y plataforma y con los lanzamientos y saltos de atletismo: la ejecución del deportista y el resultado no está directamente influenciado por lo que hagan los rivales.
3.2. Las características de la especialidad de kumite
A diferencia de los katas, el shiai kumite o combate de competición plantea la necesidad de adaptar continuamente nuestras acciones a las del adversario. Especialidades olímpicas como el Judo, el Taekwondo, el Boxeo y la Lucha Grecorromana demandan, en este sentido, capacidades similares: la búsqueda visual continua de los estímulos más relevantes del oponente y la situación, lo que permitirá un estudio del rival que facilite la anticipación y la toma de decisiones. Estas necesidades, obviamente, se satisfarán en mayor o menor medida dependiendo de la capacidad de atención y de procesamiento de la información del deportista.
Es por ello que, en el combate de competición, es muy importante que el deportista sepa cambiar adecuadamente de foco atencional, desde una dimensión amplia externa en los momentos previos al combate y en momentos de pausa activa, a una dimensión reducida externa que le permita detectar las intenciones del adversario y anticipar adecuadamente.
Además, a lo largo del combate puede ser necesario que el karateka se replantee la táctica inicial, para lo que habrá de echar mano de su conocimiento y de su experiencia previa para adaptar sus acciones a las demandas de la situación (dimensión amplia interna). Por último, el dominio de la dimensión reducida interna resultará útil en determinados momentos del combate en que, por ejemplo, el deportista necesite regular su nivel de activación, aumentándolo o disminuyéndolo. Esto es especialmente útil si tenemos en cuenta que el factor riesgo –de que te rompan la nariz, de que te lesionen en un encontronazo…- tiende a aumentar exageradamente los niveles de ansiedad que interfieren en la consecución de óptimos niveles de atención y concentración.
3.3. Diferencias atencionales entre kata y kumite
Parece, pues, que las demandas atencionales que plantea el kumite resultan más complejas que las de los katas. Esto puede resultar engañoso, pues habría que tener en cuenta otros factores asociados al contexto competitivo, como son: el aumento del nivel de ansiedad que provoca salir a hacer una rutina individual, siendo por un rato el centro de todas las miradas –cosa que no ocurre en kumite, donde la responsabilidad de la actuación es compartida-; el grado de precisión técnica que requiere la especialidad de kata, donde cada fallo se hace muy patente –en combate, una técnica defectuosa puede no provocar punto a favor, pero, salvo que el rival lo aproveche, tampoco es motivo de penalización; los estímulos externos, el ruido, y los elementos distractores, siguen estando ahí, y desde la experiencia se puede afirmar que estos distractores ambientales tienen más poder en kata que en kumite, donde el estímulo a captar es mucho más obvio –el rival-. Así pues, más que hablar de una mayor demanda atencional por parte del kumite, habría que aludir a las diferencias, notables como hemos visto, entre ambas especialidades.
3.5. Propuesta práctica para la mejora de la atención en el karate deportivo
Como ya ha quedado claro, el entrenamiento de las capacidades atencionales condiciona, en gran medida, el rendimiento deportivo. Por lo tanto, igual que se planifica el entrenamiento de las capacidades físicas, técnicas y tácticas, proponemos hacer lo mismo con el desarrollo de las capacidades psicológicas en general y atencionales en particular. Propondremos, a continuación, un modelo de planificación válido para el alto rendimiento deportivo en ambas modalidades, atendiendo a los criterios de periodización vigentes en la actualidad en el campo del entrenamiento deportivo. No quiero, con ello, dejar de lado ni menospreciar la importancia que en las primeras edades tiene el entrenamiento psicológico y, en especial, la adquisición de técnicas básicas que pueden ser muy útiles en la edad adulta: visualización, relajación, establecimiento de objetivos… En cualquier caso, tanto en la etapa de iniciación deportiva como en la de formación y especialización, ha de primar un trabajo más continuo, menos "a saltos", y por ello una periodización estricta de los contenidos psicológicos del entrenamiento carece de pleno sentido.
3.5.1. Mejora de la atención en kata en la etapa de alto rendimiento
| Preparación general |
Preparación específica |
Período precompetitivo |
Período competitivo |
|
| Objetivo |
- Formación |
- Detección de |
- Perfeccionamiento |
- Mantenimiento de |
| Técnicas a emplear |
- Expansión de |
- Detección y |
- Establecer rutinas |
- Técnicas de |
3.5.2. Mejora de la atención en kumite en la etapa de alto rendimiento
| Preparación general |
Preparación específica |
Período precompetitivo |
Período competitivo |
|
| Objetivo |
- Formación |
- Dominio de las técnicas de mejora de la atención y, sobre todo, de cambio de foco atencional. - Control de imágenes mentales, primero sencillas y luego complejas. - Control del nivel de activación / del autohabla - Detección de elementos distractores. |
- Perfeccionamiento de las técnicas que mejoran la atención, centrándose específicamente en la dimensión reducida externa. - Perfeccionamiento de las habilidades de visualización y control de lo visualizado. - Transferencia de las capacidades adquiridas al contexto competitivo. |
- Mantenimiento de las capacidades atencionales adquiridas en las etapas anteriores y extrapolación a las situaciones de competición con el máximo grado de eficacia. - Control del manejo de objetivos. |
| Técnicas a emplear |
- Expansión de la conciencia de Gauron (2 veces / semana) - Automatización de técnicas básicas por sobreaprendizaje (diario). - Visualización sencilla de objetos y situaciones cotidianas (2 veces / semana). - Técnicas de relajación (2 veces / semana). - Ejercicios de rejilla numérica (2 veces / semana) lejos del centro de entrenamiento. |
- Mejora de la velocidad de reacción. - Ejercicios de espejo. - Ejercicios de técnicas acumuladas. - Detección y corrección de pensamientos inadecuados (autohabla negativa). - Automatización de técnicas complejas por sobreaprendizaje (diario). - Visualización compleja de situaciones competitivas (2-3 veces / semana). - Expansión de la conciencia de Gauron (1 vez / semana) |
- Optimización de la velocidad de reacción. - Ejercicios de toma de decisiones (p. ej. Ante un mismo ataque que se repite diez veces, efectuar diez contras diferentes). - Establecer rutinas precompetitivas que ayuden a focalizar la atención. - Utilización de elementos distractores en los entrenamientos (2 vez / semana). - Ejercicios de espejo. - Ejercicios de técnicas acumuladas. - Ejercicios de fintas. - Combates contra dos o más adversarios. En unos casos todos serán activos; en otros, solo uno es activo y los demás sólo distraen. - Ejercicios de control del autohabla (diario). - Relajación / visualización de alto componente cognitivo / control de nivel de activación (2 veces / semana) |
- Ejercicios de velocidad de reacción y de velocidad máxima. - Técnicas de relajación y de control de la ansiedad. - Técnicas de visualización aplicadas en el contexto de entrenamiento y de competición. - Ejercicios de toma de decisiones. - Práctica de autohabla adaptativo. - Simulación de las situaciones de competición (rutina preestablecida, aparición de distactores…). |
3.5.3. Análisis comparativo entre las propuestas
| Kata | Kumite |
| Primacía de la práctica del estilo atencional reducido interno. |
Primacía de la práctica del estilo atencional reducido externo y de la facilidad para cambiar de estilo atencional constantemente. |
| Aprender a establecer un estímulo antecedente en que focalizar la atención (concentrarse) durante toda la rutina. |
Búsqueda constante de los estímulos que han de provocar la respuesta más adecuada. |
| Visualización de alto componente motor (visualización de gestos técnicos) |
Visualización de alto componente cognitivo (relativo a estrategias a adoptar y a la selección de la más adecuada en función de lo visualizado) |
| La toma de decisiones afecta, sobre todo, a la elección del kata correcto para cada ronda. |
Gran importancia del proceso de toma de decisiones en el rendimiento final |
|
Por lo general, para los |
El control del Arousal es determinante en kumite, pues el factor riesgo puede hacer subir el nivel de activación hasta valores no deseados. Por el contrario, si la activación es insuficiente, el karateka no responderá adecuadamente a la continua situación cambiante. |
| Los distractores son más fáciles de controlar, pues proceden del público, los árbitros y el ambiente en general. |
La presencia de un oponente puede ser, en sí, un elemento factor distractor, sobre todo si el rival emplea una táctica encaminada a la distracción. |
Apéndice
I. Modelo de autoinforme para kata (descargar documento)
II. Modelo de autoinforme para kumite (descargar documento)
Bibliografía
- BUCETA, J.M. Estrategias psicológicas para entrenadores de deportistas jóvenes. 1ª Ed. Madrid: Dykinson, 2004. 274 p. ISBN: 978-84-9772-307-7.
- GIMENO, F.; GUEDEA, J.A. Evaluación e intervención psicológica en Judo. En El psicólogo del deporte, asesoramiento e intervención, Editor J. Dosil, p. 301 – 324. 1ª Ed. Madrid: Síntesis, 2007. ISBN: 978-84-773899-8-9.
- MORA, J.A.; GARCÍA, J.; TORO, S.; ZARCO, J.A. Psicología aplicada a la actividad físico-deportiva. 1ª Ed. Madrid: Pirámide, 2000. 181 p. ISBN: 84-368-1438-X.
- MORA, J.A.; DÍAZ, J. Control del pensamiento y sus estrategias en el deporte. 1ª Ed. Madrid: EOS, 2008. 151 p. ISBN: 978-84-9727-272-8.
- OLMEDILLA, A.; GARCÉS, E.J.; NIETO, G. Manual de Psicología del deporte. 1ª Ed. Murcia: Diego Martín, 2002. p. 259 – 277). ISBN: 84-8425-207-8.
-VIADÉ, A. Psicología del rendimiento Deportivo [Psicología aplicada al rediment sportiu]. 1ª Ed. Barcelona: Universitat Oberta Catalunya, 2003. p. 99-107. ISBN: 978-84-8318-994-8.








