Aspectos psico-físicos de la lucha en el ser humano
TESINA PRESENTADA PARA EXAMEN DE 5º DAN
Autor: Domingo Figueira Alvela
INTRODUCCIÓN
En la naturaleza, (dentro del reino animal) los mamíferos en concreto, dentro de éstos, todos aquellos que viven de la caza, poseen por así decirlo, una carga genética que los induce al juego de la lucha desde su más tierna infancia.
Es una lucha formativa, a modo de juego con sus congéneres, hermanos de camada, incluso con sus propios padres. Este juego (simpático) a nuestros ojos, parece inofensivo y solo con afán infantil de jugar.
Nada más lejos de la realidad, no absolutamente. Estos rituales (peleas y juegos) preparan al individuo para su posterior cometido, la lucha por la supervivencia ante los depredadores, por el liderazgo de la manada, por asegurarse la procreación de la especie y mejora genética, por cortejar a las hembras, para la caza de su sustento fundamentalmente.
Estos juegos, despiertan su instinto, acentuándolo, haciendo que pierda el miedo y gane confianza en su respuesta orgánica. Hacen que se salga de situaciones no establecidas, captando sensibilidad en sus gestos y los de su oponente. Y sobre todo a nivel físico, moldea y prepara su cuerpo, haciendo que todos sus músculos trabajen, dando por resultado, esa agilidad felina que necesitan para su cometido.
¿Podemos decir entonces que el ser humano, como mamífero y cazador, necesita del mismo sistema?
Si analizamos nuestro comportamiento infantil, descubrimos que trepamos, agarramos y tenemos de forma instintiva la acción de caernos sobre las posaderas (glúteos) y realizamos respiración abdominal (cual felino) además manejamos objetos con las manos y los pies, aprendiendo a dar manotazos instintivamente (para rechazar o repeler) usamos la boca como elemento para detectar el tacto, ya que es el sentido, junto con el olfato, que antes se desarrolla.
Con los primeros pasos, es frecuente que los niños luchen entre ellos como un juego o como un reto, por apoderarse de las cosas o de la atención de los progenitores, agarrándose entre ellos.
Anatómicamente las palmas de las manos están preparadas para soportar caídas, agarres, y manotazos (como las garras de los felinos). Los puños necesitan un adiestramiento posterior, aun así, hay que protegerlos, ya que se lesionaría la mano.
En los humanos en edades ya avanzadas (adolescencia y posterior) el 98% de las veces que hay conflicto entre humanos, en el momento de perder la seguridad de la lucha, e incluso ya al inicio, se acaban agarrando y llevándose al suelo, dando tumbos.
Por otro lado, si hacemos un breve repaso a los sistemas de lucha existentes, nos damos cuenta que, podemos citar multitud de sistemas donde existe el cuerpo a cuerpo y predominan los agarres y las presas.
Si nos fijamos en la grecorromana o en la libre olímpica, donde no hay más zonas de agarre que el propio cuerpo (sin ropa de agarre) pues es lo más instintivo de la lucha. Podíamos continuar citando otros cientos de tipos de luchas primitivas, de consideración étnica, en los cuales se desarrollan de esta misma manera, solo variando las normas y algún que otro aspecto diferenciador por razones de raza, condición social, ect.
Observando estas luchas, y las citadas al principio, mayoritariamente, nos damos cuenta que dado su devenir deportivo y ancestral de sus orígenes, ya que fue de las primeras luchas antecesoras y a posteriori del Pancratio (Egipcio) estos luchadores tienden a tener el desarrollo musculo-esquelético de lo más desarrollado que podemos hallar en el ser humano.
No es que sean únicos, es que trabajan todos los apartados de su musculatura y agilidad felina, de una forma armoniosa (sin hipertrofia de parte alguna) ya que basan su trabajo en la destreza, en la agilidad y velocidad de reacción.
Evidentemente esto se me antoja importantísimo para cualquier luchador y los KARATECAS en particular, si atendemos al origen de las artes marciales de distancia corta (CHIKA MA).
En todas las culturas, países o regiones, en las tribus, desde los comienzos de la humanidad, se han ritualizado (unos a modo de danza, otros como ejercicios físicos, otros esotéricos) distintos actos de lucha, con y sin armas. En estos encuentros, tribales, se daba énfasis a la fortaleza física del guerrero, pues estos no solo tiene que estar preparado para correr, luchar, saltar, trepar, lanzar, etc., puesto que estos eran los cometidos físicos con los que se podían encontrar cuando salieran de caza, de luchas rivales, o simplemente lo que necesitaban para medirse con otros para defender un liderazgo.
Desde el comienzo de los tiempos de la humanidad, se ha tenido como ejemplos de lucha a los animales (primitivamente tenían que enfrentarse con frecuencia) y a imitarlos en sus proezas. El hombre siempre ha admirado a los felinos, ha tratado de imitarlos y de vencerlos. Ha tratado de capturarlos y dominarlos (amaestrarlos) para demostrarse su superioridad (intelectual) y asegurarse un medio de transporte o de sustento de alimentos.
En el ámbito de la preparación para la lucha, han influido numerosos avatares, condicionados por el medio natural en el que vivían, por los cometidos o retos que se proponían, ect. Dada esta circunstancia, interactuaban con el individuo desde una tierna infancia, enseñándoles destrezas varias (ejercicios gimnásticos, lanzamientos, espadas, arco, etc.,).
Posteriormente, a estos digamos ejercicios, se unían otros ritos esotéricos (cánticos, danzas, u ofrecimientos a los dioses, incluso sacrificios) que influían a nivel psicológico en el individuo, antes de la partida de su cometido, dándoles confianza, fe, y fortaleza mental, única condición claramente condicionante, superior a la física con respecto de los animales.
Se ha aprendido a imitar a los animales con sus técnicas de lucha (luchas ancestrales CHINAS) a dominar la respiración como forma de acceder al mejoramiento de la técnica, el control de la mente (miedo, ansiedad, control emocional, control del dolor y visualización del objetivo) a través de rituales de sonido, danza o simplemente posturales.
De estas imitaciones provienen la mayoría de las técnicas que hoy en día practicamos en los katas (de origen Chino fundamentalmente y el CHUAN-FA en particular).
Pero nos olvidamos con frecuencia del cometido para el que han sido creados y como se ha llegado a ellos mejorándolos (solo a veces y según pareceres) en algunos casos para la lucha cuerpo a cuerpo y en otros como terapias de salud u ejercicios de control (meditación).
Parte de estos cometidos y antes de llegar a ensayar con las secuencias propiamente (KIJJON) se sometía a los luchadores a ejercicios de ACONDICIONAMIENTO físico y mental (sensomotriz) en los que daban forma a sus cuerpos y mente para en edad y casi adulta medirse entre ellos para determinar quienes estaban en condiciones de partir hacia la misión que en su momento se acometiera.
Estos ejercicios son mayoritariamente como los hacen los animales a los cuales observaban y domesticaban, algo que el ser humano también tiende a realizar desde pequeño.
Mediante estos ejercicios de lucha (RANDORI) controlados y vigilados el individuo trabaja todo su cuerpo y su mente, dando un control absoluto en cuanto a intensidad de esfuerzo, momento oportuno y confianza en sí mismo, uniéndose en un solo sentir físico-mental para con su contrincante de juego, donde se aprende a superarlo y no dañarlo en función de la intensidad del trabajo, pues aprende a reconocer el dolor y la peligrosidad de sus acciones.
VENTAJAS FÍSICAS DE LA LUCHA CON PRESA E INMOVILIZACIÓN
- Provoca un gran estrés muscular, con lo que potencia el desarrollo muscular a nivel general en el organismo. Tanto los músculos agonistas como los antagonistas, así como los fijadores.
- Mejora la elasticidad muscular, provocada por la tensión al estiramiento y la improvisación del movimiento.
- Mejora de la flexibilidad, obligada por la colocación del cuerpo para vencer la resistencia con el otro sujeto y sostener la fuerza y equilibrio.
- Mejora de la resistencia anaeróbica, ya que sometemos al sistema a movimientos de intensidad elevada en espacios reducidos de tiempo, ya que el trabajo en sí, nos obliga a responder instantáneamente.
- Mejora del umbral aeróbico máximo, por su participación en estados de prolongación del ritual (lucha) y momentos de tensión prolongada.
- Interactividad explosiva muscular, por las acciones explosivas (factor sorpresa) que se avienen a la conectividad neuromotora, (también se consigue con el trabajo de Kata y aplicación) (podemos ver algún tratado de karate para la salud, ó métodos chinos de salud).
Entendemos que en KARATE-JITSU se necesita experimentar el contacto físico (cuerpo a cuerpo) las presas, los agarres, las inmovilizaciones, proyecciones, etc., dado que este es el cometido central de las artes marciales en sus comienzos (el arte de la lucha) y se intuyen en el trabajo de los KATAS DE KARATE.
Sobreponemos que el trabajo de los KATAS está más que sobradamente contrastado, tanto a nivel físico como psíquico, o de salud.
Pero par un JUTSU de aplicación en la lucha, se necesita además contacto con un oponente (no solo de aplicación del movimiento) para generar situaciones de estrés mental, para habituarse a no perder la calma. Ello, nos conduce a la seguridad de uno mismo, mediante el conocimiento y reacción de acciones imprevistas que se nos puedan plantear, por parte de nuestros compañeros de estudio.
Estos factores, considero que son de vital importancia dentro de la faceta de la DEFENSA PERSONAL.
Con ello, ganamos un alto grado de percepción del movimiento del oponente y las respuestas de su cuerpo con respecto del nuestro, todo ello sin necesidad de verlo (sintiéndolo parte de nuestro cuerpo) solo sentirlo e intuirlo. Ejemplos de ello son lo que se tiende a denominar chequeo (localización de cualquier parte del cuerpo del oponente con solo tener una parte de cuerpo del mismo en contacto con nosotros)
Esto nos prepara para una respuesta intuitiva y sensitiva sobre la posición que adopta el rival. (Explicaré más adelante este ejercicio)
Las respuestas de nuestro organismo, son numerosas, en función de las capacidades de cada cual y su entrenamiento. Pero conviene preparar escalonadamente, distintos tipos de trabajo en función de las edades y de las capacidades de cada individuo (especialmente desde el punto de vista pedagógico, en los jóvenes) y desde luego por etapas de aprendizaje (bloques temáticos).
En los niveles INFANTILES, este trabajo, es una excelente forma de que exista contacto entre ellos, pues:
- Desarrolla la coordinación.
- Lateralidad.
- Motricidad en general.
- Equilibrio, ect.
- Contribuye a tener una percepción del riesgo, se valora la integridad del oponente y la propia, se aprende a aplicar control de la intensidad de las acciones (y las partes sensibles del organismo) y prepara psicológicamente, frente al miedo y la inseguridad.
- Activa nuestra actitud y modera la agresividad (fuera de control) frente a oponentes difícil o más fuerte físicamente.
- Agudiza el ingenio y la destreza mental del individuo.
En definitiva ganamos AGILIDAD.
La agilidad, podemos entenderla como la facultad adquirida, para desenvolverse en situaciones de inmovilidad, o de dificultades motoras, saliéndose de tal situación con relativa facilidad (intervención de factores mentales conjuntamente).
Casos comunes son resueltos ante: presas y agarres, obstrucción de movimientos, pérdida de equilibro, ect.
EVOLUCIÓN DIDACTICA:
Factores a tener en cuenta:
- Destreza física según edades.
- Condición físico-psíquica.
- Envergadura y peso.
En este apartado, trataremos de buscar un determinado nivel de habilidades atléticas, encaminadas a potenciar la sostenibilidad musculo-esquelética del sujeto.
Habilidades básicas:
- Hacer el Pino, sobre un muro, con apoyos, en el suelo, ect. Puente.
- Volteretas (múltiples formas)
- Aprendizaje de las caídas (mejorar la seguridad, control de caída).
- Interacción de un compañero en el aprendizaje de caídas para mejorar la confianza.
Habilidades iníciales:
- Trabajo de las proyecciones e inmovilizaciones con presas, desde posición de rodillas (sizen-tai)
- Dominio de los agarres y utilización del desequilibrio como elemento inicial.
- Inversión del sujeto en posición decúbito y prono.
- Práctica de randori desde el suelo.
Habilidades de conocimiento:
- Practica de los barridos.
- Practica de proyecciones sin cadera.
- Proyecciones con cadera.
- Proyecciones por encima de la cadera.
- Proyecciones de sacrificio.
- Prácticas de randori: de rodillas, de pié (con pausas de tiempo e indicaciones)
Habilidades superiores:
- Técnicas de luxación, muñeca, codo, hombro, pié, rodilla, cadera, estrangulaciones.
- Técnicas de combinación, luxación – proyección.
- Técnicas de combinación Proyección – inmovilización
En definitiva combinar todos los elementos adquiridos.
- Trabajo de contra-técnica.
- Randori de practica (múltiples formatos)
Habilidades intuitivas: CHEQUEO:
En este apartado, se trata de buscar aquella destreza mental y de respuesta para la que ya hemos adquirido unas habilidades físico-motrices.
Ejemplo: a distancia corta, mantener el contacto con el compañero, por medio de los brazos y manos, donde ambos intentan tocarse el cuerpo con las manos o agarrar impidiéndolo a un tiempo y ambos.
Posteriormente aumentar la velocidad de reacción y respuesta intentando aplicar alguna de las técnicas adquiridas.
En la consecución de un trabajo más intuitivo, podemos trabajar el chequeo sin proyección, pero ahora a tocarse con los ojos vendados, otra variante consiste en barridos y agarres simultaneando con toques de mano en todo el cuerpo.
Entendamos pues que el aprendizaje y la formación física para la consecución de un luchador, requiere de unas pautas, claramente diferenciadas en función de la edad del individuo, de los conocimientos que pretendemos inculcarle en un futuro como adulto físicamente y de su mentalización como luchador.
Estos factores determinaran su rendimiento y su adaptación a los inconvenientes que surjan tanto a nivel físico como emocional, ya sea en el rendimiento deportivo y ó en su vida social, dando la fortaleza necesaria para encontrar otros elementos de motivación para desarrollar otras facetas de los deportes de lucha y del KARATE en particular, que no sean la competición (por otro lado creo que necesaria en una etapa de la vida de cualquier deportistas, ya que hoy se necesita ese paso, pues, no hay otra forma de llevar la mente a esas situaciones de competitividad, ya que no probamos el karate para defender nuestra vida).
Es por tanto escalonar el aprendizaje del KARATE bajo un prisma formativo desde la infancia, época donde nos es más propicio rescatar los instintos naturales como uno más del reino animal, al mismo tiempo damos forma físicamente a nuestro cuerpo a lo largo de toda la formación, haciéndonos más versátiles en el ámbito de la lucha. Por otra parte nuestra condición genética formará un importante peldaño en la adecuación de las técnicas que mejor nos surgirán instintivamente a las cuales estamos más capacitados.
No quiere decir esto, que tenga que ser el Judo, la Greco, o la Libre Olímpica, lo que tenemos que trabajar con los niños, ni mucho menos. Pero podemos aprender de ello, ya que en KARATE y en todas las artes de origen Chino, la agilidad física, la gimnasia en sí, y el trabajo de suelo son pilares de construcción del luchador.
En un trabajo posterior, se podrá incidir en una TEMÁTICA PEDAGÓGICA o planificación metodológica de la enseñanza de KARATE desde los 5 años en adelante abarcando toda la escala de KYUS a los GRADOS.
En esta dinámica me resulta comparable a la formación académica que realizamos en nuestros colegios (sistema educativo español).
Esta podría ser mi comparación:
De 5 a 6 años … 1º de primaria-----------cinto amarillo
De 6 a 7 …………. 2º de primaria-----------cinto naranja
A 8 años…………. 3º de primaria----------cinto verde
A 9 años………… 4º de primaria-----------cinto azul
A 11 años………..5º de primaria…………….cinto marrón
A 13 años………..1º de ESO--------------- cinto Negro Infantil
A 16 años……..graduado en ESO------------1ºDAN
A 18 años……..Bachiller-----------------------2º DAN
A 21 años……..Diplomado Universitario o especialista-----------3º DAN
A 25 años…….Licenciado y o máster.-------------------------------4º DAN
A 30 años…….Doctorado---------------------------------------------5ª DAN
Evidentemente, de igual forma que existe educación académica para adultos, ese mismo principio se podría aplicar en el KARATE. De todos es sabido que en los DOJOS no podemos distinguir nuestras clases pro cursos, pero si el enfoque didáctico con el que vamos a trabajar para la consecución de nuestros objetivos.
Con una planificación perfectamente diseñado, en alumnos con 10 años de karate, podríamos estar al nivel de las potencias nacionales en este noble arte marcial (según un estudio de la federación española de karate, los campeones nacionales tienen una media de karate de 10 años a partir de junior, esto es que han comenzado haciendo karate a los seis años de edad)(estos deportistas se mantienen más años revalidando sus títulos de campeones que los que alcanzan el logro con mayor edad, por consiguiente han empezado más tarde) (denota ello que su organismo está más adecuado para una progresión técnica más duradera, dando por concluido que la formación temprana no solo puede ser buena para mejorar la técnica, si no, que predispone al individuo a realizarlo de forma más instintiva y natural).
A todo ello podemos preguntarnos qué ocurre en nuestro cerebro para que esto suceda tampoco yo podría responder a ello (aunque si hay estudios al respecto,) lo que si podemos saber es como actúa el cerebro a través de lo que hace, ve y siente nuestro organismo.
Y lo hace de la siguiente manera: a través del movimiento desde el momento mismo en que nace, en el momento en que estamos luchando y creciendo, todos nuestros movimientos están enviando información y adaptación a través de los cinco sentidos.
EL CEREBRO HUMANO (interrelación)
1- CEFALORRAQUIDEO
Es el líquido que rodea el cerebro y sirve para amortiguar los choques de la masa encefálica, y controla la presión arterial.
2- El CORTEX
Son esos surcos y circunvoluciones que aumentan de volumen en función de los movimientos y las emociones cortex somatosensorial.
3- LA GRAN CORTEZA PREFRONTAL
Alberga lugares importantes, para la iniciativa y la personalidad, en esta región se da la imaginación y el raciocinio, la memoria y la toma de decisiones.
4- LA HIPÓFISIS
La zona de esta glándula se sitúa al sur del cerebro, productora de hormonas, que regula y controla, fundamental en las emociones, que junto con la amígdala (área del aprendizaje y la agresividad) interactúa el hipocampo (donde se construye la memoria) y el tálamo (reacciones emocionales) e hipotálamo que es el centro de las pulsiones sexuales y del sueño (importantes en la recuperación).
5- LÓBULO TEMPORAL
Recibe y procesa información importante para la visión, la audición, el lenguaje, y la coordinación. El lóbulo parietal se ocupa de formar la noción del espacio. La circunvolución angular, donde recibimos y procesamos los mensajes escritos.
6- AREA DEL CEREBELO motor primario cortex.
Es donde controlamos los movimientos, desde el parpadeo a los pasos de baile, etc., controlan todas las ordenes que la corteza manda al aparato locomotor.
7- LOBULO PARIETAL
Temperatura, textura, dolor y las sensaciones táctiles pasan por aquí. Cada saliente corresponde con una zona del cuerpo, e influyen todas las acciones que realiza nuestro aparato locomotor.
8- REGIÓN OCCIPITAL
Aquí llegan las imágenes captadas por los ojos, se identifican,(cortex visual) y son procesadas en el cortex visual asociativo. Influyen en las sensaciones y la memoria profunda (adquirida y conductivista).
9-MEDULA ESPINAL
Situada al final de la espina dorsal, intersección con el cerebro. A través de la cual las terminaciones nerviosas del cuerpo envían información al cerebro y recibe las órdenes de éste. También controla los reflejos.
10-TRONCO DEL ENCEFALO
Comunica con el cerebro, el cerebelo y la médula espinal. Destacando el bulbo raquídeo, que controla la respiración, los latidos del corazón y la presión arterial.
Por todo ello, y conocedores de que la formación del individuo está directamente relacionada con sus vivencias en el periodo de formación y desarrollo de su cerebro (su infancia y su adolescencia) entiendo que sería la opción más adecuada para su intervención como futuros luchadores completos. Sin que sirva de precedente de que otros que si lo consigan no hayan pasado por estas etapas, en cuyo caso habría que averiguar en qué ámbito se desarrollaron y el entorno social que los ha condicionado, junto con su genética y desarrollo emocional paterno-filial.
Espero haber concluido satisfactoriamente mi trabajo, a la espera de que la próxima tesina pueda desarrollarla más profundamente y con algunos años de estudio comparativo del sistema educativo español y pruebas en mi dojo.








